- A. R. P. U. -

POESÍAS Y ORACIONES

de Doña Juana Carou Rodríguez

Fundadora de la Adoración Real Perpetua y Universal al Santisimo Sacramento (ARPU)

POESIASORACIONES

HIMNO EUCARÍSTICO DE ARPU

¡Santísimo Sacramento!

Luz de mis ojos, Sol de mi vida.

En cada instante y momento,

mi alma te adora de amor rendida.

Si los bellos serafines te aman,

te adoran,allá en el Cielo,

mi corazón que te adora,

te ama y bendice desde este suelo.

 

“Eterna gloria, alabanza, de amor eterno, eterno amor,

a Ti, Jesús adorado,

Sacramentado por nuestro amor! (bis)

Si supieran los mortales,

la eterna gloria que en Ti se encierra.

Tan sólo por visitarte ¡ay!

cruzarían toda la Tierra.

En Ti, augusto Sacramento,

Manjar divino, Pan celestial,

las delicias de la Gloria.

La paz eterna halla el mortal

“Eterna gloria, alabanza, de amor eterno, eterno amor,

a Ti, Jesús adorado,

Sacramentado por nuestro amor! (bis)

Letra y música de Juana Carou

17.- AL ÁNGEL DE LA GUARDA

Ángel de mi Guarda,

Dulce mensajero,

Dile a mi Jesús

Que por Él me muero.

Ángel de mi Guarda,

Dile a mi Señor

Que por Él me muero,

me muero de amor.

 

Dile que le adoro

Que por Él deliro;

Dile que le amo,

Que por Él suspiro.

Ángel de mi Guarda,

Dile a mi Señor

Que por Él me muero

Me muero de amor.

Año 1924

MUERTA HE DE ESTAR

Muerta he de estar,¡ amor de mis amores !

Muerta he de estar y en polvo convertida,

Y mis cenizas ¡ vida de mi vida !

Han de cantar tus glorias y loores.

Y de mi ser los átomos perdidos

Vagarán por el ancho firmamento

Y a tu Sagrario volarán rendidos,

A adorarte en tu Augusto Sacramento.

Muerta he de estar, Señor, materia inerte

Será mi corazón, ceniza fría;

Te adorará, Señor, de noche y día:

Y en mi cadáver, en mi cuerpo frio.

Del santo fuego que mi pecho inflama.

Tu podrás contemplar, dulce Amor mío,

La huella que dejó su ardiente llama;

Y hallarás el recuerdo peregrino

Del divinal amor que arden en mi pecho,

En esa huella que tu amor divino

Dejó en mi pobre corazón deshecho.

Muerta he de estar, Señor, y mis despojos,

Mezclados con la tierra de la fosa;

Y las frías cenizas de mis ojos,

Te enviarán mirada cariñosa;

Que de mi cuerpo la ceniza helada,

 Doquiera que repose a su manera,

Aunque esté convertida en polvo y nada,

Te adorará, Señor, cuando me muera.

Muerta he de estar, Divino Jesús mío,

Y sin cesar te adoraré, Señor;

De mis restos el polvo helado  frío

Te cantará eternal himno de amor.

Y hasta los fuegos fatuos que mis huesos

Produzcan en el campo funerario,

Serán, ¡Dulce amor mío!, Santos besos

Que mis labios envían al Sagrario.

En su fragancia la silvestre flor

Que nazca donde está mi sepultura,

De mis frías cenizas al calor,

Te llevaré mis cantos de ternura.

Y del aire las alas al tocar

Mis restos fríos, mi ceniza helada,

Al volver tu Sagrario a acariciar,

Te llevará los besos de mi nada.

Y hasta las bellas gotas de rocío

Que besan las corolas de las flores

Que crezcan do reposa el cuerpo mío,

Convertidas en mágicos vapores,

Con las alas del viento confundidas,

Entrarán en tu templo Sacrosanto,

Y a tu Sagrario llegarán rendidas

De mi cadáver el humilde canto.

Alma no tiene, Dueño idolatrado,

El sol fulgente que en el cielo brilla,

Y sin cesar te adora, Dueño amado,

Canta tus glorias y ante ti se humilla.

Alma no tiene la brillante estrella

Que esparce su fulgor en noche oscura,

Y vertiendo en el éter la luz bella,

Canta Señor tu gloria y hermosura.

Alma no tiene la fragante flor

Que ostenta su belleza en el jardín,

Y al exhalar su delicado olor,

Te adora cual ardiente serafín.

Así mis restos en la oscura fosa,

Sin derramar fragancia ni fulgor,

Bajo la fría y olvidada losa,

Te cantarán tu gloria y tu loor.

Y tú, Señor, que ves lo que escondido

Existe para el hombre en este suelo,

Verás mi cuerpo, en polvo convertido,

Que te adora, Señor, como en el Cielo.

Huelva, Agosto de 1926

17.- A JESÚS SACRAMENTADO

 

¡Qué bien se está contigo Señor junto al sagrario!

Que bien se está contigo, ¿por qué no vendré más?

Hace ya muchos años que vengo a diario

y aquí te encuentro siempre -AMOR  SOLITARIO-

Solo, pobre, escondido, pensando en mí quizás!…..

Tú no me dices nada ni yo te digo nada;

si Tú lo sabes todo ¿qué voy a decirte?

Sabes todas mis penas, todas mis alegrías,

sabes que vengo a verte con las manos vacías.

Y que no tengo nada que te pueda servir.

 J. Caraul, Padre Carmelita

 

14.- A LA SAGRADA EUCARISTÍA

Dulce y Sagrada Eucaristía:

El alma mía gime por ti

Como paloma de amor herida

Dios de mi vida ay ven a mí.

Tengo ansia infinita de recibirte

Ansia de que mi pecho sea tu morada,

Porque sin ti, Dios mío mi alma está triste,

Porque sin ti, Dios mío, no quiero nada.

Porque sin ti, Dios mío, suspiro y lloro

Como pobre paloma de amor herida

Porque tú eres mi encanto, dicha y tesoro,

Porque tú eres mi gloria, Dios de mi vida.

Año 1907

 

7.- ESTROFAS JACULATORIAS

A visitarte vengo, Jesús mío

Acompañarte vengo a tu Sagrario;

¡Oh Jesús, oh Divino Solitario!

Mi corazón entero yo te envío.

Al alejarme del Sagrario,

Señor, ahí te dejo mi corazón.

Dame, Dios de mi vida, tu bendición.

Santo Ángel de la Guarda

Del alma que a Dios adora,

Haz que venga un alma ahora

A adorar a mi Señor

Haz tú que venga adorarle

Haz que venga bendecirle

Haz tú que venga a cantarle

Mil y mil himnos de amor

16.- A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

 

Tú ves, madre adorada,

Las angustias del alma mía,

 Ten piedad Virgen María

De mi alma acongojada.

 Suplícale a tu Jesús,

 Que me quite estas tinieblas

 Y que disipe las nieblas,

 Que ocultan su dulce luz.

Dile que por Él deliro,

Dile Tú que es mi tesoro,

 Dile que por Él suspiro,

 Dile tú que por Él lloro,

Dile Tú que me perdone

Lo mucho que le ofendí;

Dile Tú que yo no puedo

Vivir sin Él y sin Tí.

6.- A JESÚS SACRAMENTADO

Ya para siempre Señor soy tuya

 Cuánto tenía te lo ofrecí.

 Ay! Tú que puedes Jesús amante

Con fuerte lazo únete a Ti.

 Ay! Tú que puedes bien mi vida

 Rey de los cielos dueño y Señor,

 A tu Sagrario el alma mía

 Ata con fuertes gritos de amor.

 Ay! no te vayas Jesús amado

 Ay! no te apartes señor de mí

 Porque tú sabes Dios de mi vida

 Que yo no puedo vivir sin ti.

10.- A JESÚS SACRAMENTADO

Soy palomita de amor sedienta.

Soy palomita que tu amor hiere,

Soy palomita que de amor muere,

Que de amor muere, Señor, por Ti.

Soy palomita que en tu Sagrario

Constantemente revoloteo,

Y que, amorosa, solo deseo

Que no te apartes, Señor, de mí.

 

Año 1924

11.- A LA SAGRADA EUCARISTÍA

Dulce y Sagrada Eucaristía:

El alma mía gime por ti

Como paloma de amor herida

Dios de mi vida ay ven a mí.

Tengo ansia infinita de recibirte

Ansia de que mi pecho sea tu morada,

Porque sin ti, Dios mío mi alma está triste,

Porque sin ti, Dios mío, no quiero nada.

Porque sin ti, Dios mío, suspiro y lloro

Como pobre paloma de amor herida

Porque tú eres mi encantó, dicha y tesoro,

Porque tú eres mi gloria, Dios de mi vida.

8.- A JESÚS SACRAMENTADO

 

Mientras que en mi pecho haya
De vida solo un aliento,
Ha de ser para adorarte
Santísimo Sacramento.
Ha de ser para adorarte
Oh, ¡dulcísimo Señor!
Ha de ser para adorarte
Y cantarte himnos de amor.
Al sagrario más solo
Que hay en la tierra
Do por amor al hombre
Jesús se encierra,
El alma mía
A acompañarle vuela
De noche y día.

13.- AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Al pie del Sagrario / Quisiera vivir,

Aquí en el sagrario / Quisiera morir

Quisiera, divino Sacramento

Al pie de tu Sagrario morar,

Y quisiera mi último aliento

Al pie de tu Sagrario exhalar

Vivir a tu lado / Es solo mi anhelo,

Qué es gozar del cielo / Vivir junto a ti

Vivir Jesús mío / Al pie del Sagrario

Dónde solitario, / Quedaste por mí.

Año 1925

3.-HIMNO A JESÚS SACRAMENTADO

¡¡¡¡¡

Aunque todo el infierno se junte

Contra Ti, Jesús Sacramentado,

Tú has de ser de todos adorado

Aunque pese al mundo y a Luzbel;

Y aunque hoy moras solo en el sagrario,

Do tu gloria y majestad se encierra,

Reinarás sobre toda la tierra,

Todo el mundo será tu escabel.

Tú eres rey eternal de la gloria,

Rey de paz y celeste alegría,

Que quisiste quedar noche y día

Junto al pobre y mísero mortal.

¡Ay! de aquellos que osado se opongan

A que tú reines en este mundo,

Porque irán al abismo profundo

Donde ruge el tirano infernal.

Gloria a Ti, Jesús Sacramentado,

Rey de amor celestial vida mía,

Qué te ocultas en la Eucaristía

Por amor al arte este pecador.

Gloria a Ti, Sacramento adorable,

Gloria a ti, en cada instante y momento,

Gloria a Ti, divino Sacramento,

Gloria, gloria alabanza y amor.

5.-HIMNO A JESÚS SACRAMENTADO

 

Dame amor, Dios de mi vida,

Vida mía, dame amor,

Amor hasta enloquecer,

Amándote a Ti, Señor.

Brotan del suelo las plantas

Y de las plantas las flores,

Y de mi pecho, Dios mío,

Brotan mil himnos de amores.

Y cuál es la flor que embalsama

El desierto solitario,

Así la flor de mi alma

Embalsama tu Sagrario.

Si salpican sus corolas

Gotas de bello rocío,

¡Ay! las flores de mi alma

Las salpica el llanto mío.

Lágrimas que de mi pecho

Arranca la contrición.

Dulcísimo Jesús mío,

Otórgame tu perdón.

2.- A JESÚS SACRAMENTADO

 

Aunque soy vil gusanillo

De la terrenal morada,

Tengo el alma enamorada

De tus bondades, Señor.

Otras veces le decía cantando:

De tu Corazón Divino

Una centella cayó

Que vino a prenderle fuego

A mi pobre corazón

Y como los Serafines

Señor, yo quisiera amarte

Y eternamente cantarte

Mil y mil himnos de amor:

Y desde entonces, Dios mío,

Yo me abraso sin cesar,

Y te canto himnos de amores

Postrada al pie de tu altar.

4.-HIMNO A LA SAGRADA HOSTIA

 

Bendita seas, / Hostia Sagrada,

Inmaculada / Hostia de amor,

Bendita seas / Hostia adorada;

Gloria a Ti, gloria / Y eterno honor,

Salve, Hostia Santa / Yo te bendigo

Y te tributo / Loores sin fin

Y uno mi acento / A los acentos

Donde te alaba / El Serafín.

El desprecio / De los ultrajes

E irreverencias / Del pecador.

Mi alma te ofende / Sus homenajes,

Y te tributa / Actos de amor.

Hostia adorada! / Hostia querida!

En incesante / Reparación,

Te da mi alma / De amor rendida,

Gloria, alabanzas / Y adoración.

9.- A JESÚS SACRAMENTADO

Los reyes de la tierra / Vienen de noche y día

Quien les dé compañía, / Y tú dulce Jesús,

Que eres el rey del cielo, / Tienes en el sagrario

Del templo solitario / Solamente una luz

Una lamparita triste / En la noche sombría

Esa es tu compañía / Y tu guardia de honor

Punto es el amor y el pago / El agradecimiento,

Divino sacramento / Que da el hombre a tu amor

Una lámpara triste /Y a veces apagada

En la noche callada / Divino Salvador.

Es toda tu compañía / Es todo consuelo,

Que en este triste suelo / Te da el nombre, Señor.

Perdóname dios mío, / Divino solitario,

Si solo en la Sagrario / De noche te deje.

Los reyes de la tierra / Vienen de noche y día

Quien les dé compañía, / Y tú dulce Jesús,

Que eres el rey del cielo, / Tienes en el sagrario

Del templo solitario / Solamente una luz

Una lamparita triste / En la noche sombría

Esa es tu compañía / Y tu guardia de honor

Punto es el amor y el pago / El agradecimiento,

Divino sacramento / Que da el hombre a tu amor

Una lámpara triste /Y a veces apagada

En la noche callada / Divino Salvador.

Es toda tu compañía / Es todo consuelo,

Que en este triste suelo / Te da el nombre, Señor.

Perdóname DIOS mío, / Divino solitario,

Si solo en el Sagrario / De noche te deje.

15.- A JESÚS SACRAMENTADO

Cruz quieres Tú que yo quiera…
Oh!  dulcísimo Jesús 
Si Cruz quieres que prefiera
Vida mía, dame Cruz. 
En ella está la victoria.
En ella está mi consuelo,
En Cruz está mi Gloria, 
En la Cruz está mi Cielo. 
En la Cruz está mi Vida, 
En la Cruz la Caridad 
En la Cruz está escondida 
La eterna felicidad.
En la Cruz con Jesús amado, 
Quisiste morir por mí;
Por eso Dueño adorado, 
La cruz quiero yo por Ti. 
 

Cuando llames a la puerta 
De mi pobre corazón 
Entre, pues tú solo eres
 El Dueño de esta mansión.
 Si la puerta está cerrada 
Ah! no dejes de llamar.
Basta que a tus pies postrada
 Yo te adore sin cesar. 
Si me encontrases dormida, 
Ah! Despiértame, Señor,
Hasta que a tus pies rendida
Yo te cante e himnos de amor.
 No te vayas vida mía,
Dulcísimo Salvador 
Porque si te vas, Dios mío,
 Yo me muero de dolor.
A. R. P. U.

Estrofas complementarias al HIMNO EUCARÍSTICO DE ARPU

1. ¡Oh Cristo sacrificado,

En el Altar (Sagrario) siempre ofrecido!

Podemos a Ti unirnos

Con nuestros gozos y sacrificios.

Tu Cruz (Hostia) nos lleva al Cielo

Que ya se asoma a nuestro mundo;

Esperamos verte pronto

Para gozarte allá sin velos.

2. Unidos en cuerpo y alma

En el amor que Tú nos das,

Queremos que todos sepan

Que en Ti se encierra tanta bondad!

Que eres un Dios cercano,

Tan amoroso, tan singular;

Que el mundo entero lo crea,

Te ame y se rinda  con fe y piedad.

Por Don José Luis Esteban Vallejo, Consiliario Nacional de la ARPU

A. R. P. U.

ORACIONES

 

30 MINUTOS CON JESÚS SACRAMENTADO

No es menester, hijo mío, saber mucho para agradarme; basta que me ames con fervor. Háblame sencillamente, como hablarías al más íntimo de tus amigos, o a tu madre, o a tu hermano

I. ¿Necesitas hacerme en favor de alguien una súplica cualquiera?

Dime su nombre, bien sea el de tus padres, bien el de tus hermanos y amigos: dime al punto qué quisieras hiciese actualmente por ellos. Pide mucho, mucho; no vaciles en pedir; me gustan los corazones generosos, que llegan a olvidarse con cierto modo de sí mismos para atender a las necesidades ajenas.

Háblame con sencillez, con llaneza, de los pobres a quieres quisieras consolar, de los enfermos a quienes ves padecer, de los extraviados que anhelas volver al buen camino, de los amigos ausentes que quisieras ver otra vez a tu lado.

Dime por todos una palabra de amigo, entrañable y fervorosa.

Recuérdame que prometí escuchar toda suplica salida del corazón, ¿y no ha de salir del corazón el ruego que me dirijas por aquellos que tu corazón ama especialmente? 

II. Y para ti ¿necesitas alguna gracia?

Hazme, si quieres, una lista de tus necesidades y léela en mi presencia.

Dime francamente que sientes soberbia, amor a la sensualidad y al regalo; que eres tal vez, egoísta, un consciente, negligente…, pídeme luego que venga en ayuda de los esfuerzos, pocos o muchos, que haces para sacudir de encima de ti tales miserias….

No te avergüences, ¡pobre alma! ¡Hay en el cielo tantos justos, tantos santos de primer orden, que tuvieron esos mismos defectos! Pero rogaron con humildad…, y poco a poco se vieron libres de ellos.

Ni menos vaciles en pedirme bienes espirituales y corporales: salud, memoria, éxito feliz en tus trabajos, negocios o estudios; todo eso puedo darlo, y lo doy, y deseo que me lo pidas en cuanto no se oponga, antes favorezca y ayude a tu santificación. Por hoy, ¿qué necesitas? ¿Qué puedo hacer en tu bien? ¡Si supieras los deseos que tengo de favorecerte! ¿Traes ahora mismo entre manos algún proyecto? Cuéntamelo todo minuciosamente. ¿Qué te preocupa? ¿Qué piensas? ¿Qué deseas? ¿Qué quieres que haga por tu hermano, hermana, por tu amigo, por tu superior? ¿Qué desearías hacer por ellos?

¿Y por mí? ¿No sientes deseos de mi gloria? ¿No quisieras poder hacer algún bien a tus prójimos, a tus amigos, a quienes amas mucho y que viven quizá  olvidados de mí? Dime qué cosa solicita hoy particularmente tu atención, qué anhelas más vivamente y con qué medios cuentas para conseguirlo. Dime si te sale mal tu empresa, y Yo te diré las causas del mal éxito. ¿No quisieras que me interesase algo en tu favor? Hijo mío, soy dueños de los corazones, y dulcemente los llevo, sin perjuicio de su libertad, donde me place.

III. ¿Sientes acaso tristeza o mal humor?

Cuéntame, cuéntame, alma desconsolada, tus tristezas con todos sus pormenores. ¿Quién te hirió? ¿Quién lastimó tu amor propio? ¿Quién te ha despreciado? Acércate a mi Corazón, que tiene bálsamo eficaz para curar todas esas heridas del tuyo. Cuéntamelo todo, y acabarás en breve por decirme que, a semejanza de Mí, todo lo perdonas, todo lo olvidas, y en pago recibirás mi consoladora bendición.

¿Temes por ventura? ¿Sientes en tu alma aquellas vagas melancolías que, no por ser infundadas, dejan de ser desgarradoras? Échate en brazos de mi Providencia. Contigo estoy; aquí, a tu lado me tienes; todo lo veo, todo lo oigo, ni un momento te desamparo.

¿Sientes desvío de parte de personas que antes te quisieron bien, y ahora, olvidadas, se alejan de ti sin que les hayas dado el menor motivo? Ruega por ellas, y yo las volveré a tu lado, si no han de ser obstáculo a tu santificación.

IV- ¿Tienes tal vez alguna alegría que comunicarme?

¿Por qué no me haces partícipe de ella a fuer de buen amigo?

Cuéntame lo que desde ayer, desde la última visita que me hiciste, ha consolado y hecho como sonreír tu corazón. Quizá has tenido agradables sorpresas quizá viste disipados negros recelos, quizá recibiste faustas noticias, alguna carta o muestra de cariño; has vencido alguna dificultad o salido de algún lance apurado. Obra mía es todo esto y Yo lo he proporcionado: ¿por qué no has de manifestarme por ello tu gratitud y decirme sencillamente, como hijo a su padre: ¡Gracias, Padre mío, gracias! El agradecimiento trae consigo nuevos beneficios, porque el bienhechor le agrada verse correspondido.

V. ¿Tienes alguna promesa por hacerme?

Leo, ya lo sabes, en el fondo de tu corazón. A los hombres se les engaña fácilmente, a Dios no; háblame, pues, con todas sinceridad. ¿Tienes firme resolución de no exponerte ya más a la ocasión aquella de pecado? ¿De privarte de aquel objeto que te dañó? ¿De no leer más aquel libro que avivo tu imaginación? ¿De no tratar más a la persona que turbó la paz de tu alma? ¿Volverás a ser dulce, amable y condescendiente con aquella otra a quien, por haberte faltado, has mirado como enemiga?

Ahora bien, hijo mío: vuelve a tus ocupaciones habituales; al taller, a la familia, al estudio…; pero no olvides los treinta minutos de grata conversación que hemos tenido aquí los dos, en la soledad del santuario.

Guarda en cuanto puedas silencio, modestia, recogimiento, resignación, caridad con el prójimo. Ama a mi Madre, que lo es también tuya, y vuelve otra vez mañana con el corazón más amoroso, más entregado a mi servicio. En mi corazón hallaras cada día nuevo amor, nuevos beneficios, consuelos nuevos.

ORACIÓN A LA FUNDADORA PRINCIPAL DE LA ARPU, DOÑA JUANA CAROU RODRIGUEZ

 

(Oración para la devoción privada)

 

Señor Nuestro Jesucristo que manifestaste a tu sierva Juana Carou Rodríguez  tu “deseo de ser adorado por todos los hombres, a todas las horas y en todos los Sagrarios de la Tierra” para “encender a todos en el fuego de amor que trajiste a la Tierra” (cf. Lc  12,49), dame la gracia de propagar a mi alrededor esta fe y amor a tu presencia eucarística en las situaciones de cada día, en los encuentros con las personas que Tú me presentes, en el trabajo alegre y ofrecido en tu santo sacrificio del Altar como hizo ella. 

Glorifica a tu Sierva Juana Carou y concédeme, por su intercesión, el favor que te pido…(pídase). Así sea. 

Padrenuestro, avemaría gloria. 

 

 

(De conformidad con los decretos del papa Urbano VIII, declaramos que en nada se pretende prevenir el juicio de la Autoridad eclesiástica y que esta oración no tiene finalidad alguna de culto público).

ARPU

REFLEXIONES BREVES

1. "El miedo de los buenos y la astucia de los malos".

«El miedo de los buenos y la astucia de los malos».

2. "La ARPU no debe ser una opción...

«La ARPU no debe ser una opción, la ARPU ha de ser una prioridad en tu vida».

3. "Se consigue la felicidad cuando se acepta la realidad".

«Se consigue la felicidad cuando se acepta la realidad».

4. "Señor, aumentame la fe...

«Señor, aumentame la fe; ¡que bien se ve todo desde la fe!».

5. "Las dificultades engrandecen y las facilidades...

«Las dificultades engrandecen y las facilidades empobrecen al ser humano».

6. "¿Y si además de consultar con la almohada...

«¿Y si además de consultar con la almohada, consultas también con Jesús Sacramentado ante el Sagrario?»

7. "Vuélvete sordo ante los chismes...

«Vuélvete sordo ante los chismes, son palabras necias de personas que no valen la pena.»

8. "Mucho dicen: Si Dios existiera, no habría tanta maldad...

«Mucho dicen: Si Dios existiera, no habría tanta maldad en la tierra, pero la verdad es…..

Si el hombre obedeciera las leyes de Dios, no habría tantan maldad en la tierra».

9. "No trates de entenderlo todo, a veces no se trata...

«No trates de entenderlo todo, a veces no se trata de entender, sino de aceptar».

10. "Los lugares más agradables del mundo para estar son:

«Los lugares más agradables del mundo para estar son:

En los pensamientos de alguien.

En las oraciones de alguien.

En el corazón de alguien.»

11. “Visitemos y hablemos a Jesús en el Sagrario tanto...

“Visitemos y hablemos a Jesús en el Sagrario tanto tanto,  hasta que le podamos decir:

¡Pero cuánto puedes hablar de mí, Señor!”.       

12. "No se puede tratar igual a los desiguales...

«No se puede tratar igual a los desiguales y no se puede tratar desigual a los iguales».

13. "Compartir nuestra fe es lo más grande y necesario...

«Compartir nuestra fe es lo más grande y necesario».

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